a mi abuelo Felipe Medina

a mi abuelo Felipe Medina

 Por la verde era de Ocaña camina
 El dueño de los almacenes Medina
 Aquel fiero militar de carrera,
 Se dedica a la muy triste madera.
 
 Porque pese a su lealtad a la República
 Felipe halló la condena pública.
 Y aunque el hoy olvidado capitán luchó con denuedo,
 Franco lo dejo fuera del ruedo.
 
 Tampoco a la olimpiada pudo ir el de Ocaña
 Porque había guerra en España.
 Aquel Medina era campeón
 De tiro y de pentatlón
 Tiraba a sable contento
 Y dianas hacía un ciento.
 
 Más en aquella era se aburre y observa
 Una negra golondrina acariciar la hierba
 Y entonces ¡súbitamente,
 Su pistola acude a su mente!
 
 El ave veloz gira y vuela
 Como si le doliera una muela
 Los años se alejan volando
 Pero los días se arrastran andando
 Piensa Felipe con karma
 Mientras raudo saca el arma
 
 Cierra un ojo y lento apunta
 A aquella flecha con punta
 ¡Pum! se cierra una puerta
 Y ya está el ave muerta
 Cerrarse y caer son lo mismo
 En este olvidado abismo
 
 Por la verde era de Ocaña,
 El capitán Medina con saña
 Siente la culpa crecer
 No por la golondrina pobre

 Es porque tampoco resulta extraño
 el placer de odiarse a uno mismo

 

Anuncios

Cuaderno fibroma

Este cuaderno fue realizado en París entre los años 2013 y 2015.

Sigue el siguiente plan. Un plan que me llevó, poco a poco, a comprender el concepto de ocurrencia. El proyecto tenía un componente técnico, material, hasta doméstico, que consistía en haber elegido una serie de 6 botecitos de guache con la paleta Goethe: Azul ultramar, azul prusia, verde esmeralda, ocre amarillo, amarillo limón, rojo bermellón y púrpura.

goethe

También había un cuaderno tamaño media cuartilla orientado en sentido horizontal.

Y luego estaba el componente artístico, trascendental, que se ocuparía de qué era lo que yo iba a pintar con esos botecitos en ese cuaderno.

Cuando me acostaba, casi todos los días, se me ocurría una imagen. Al principio no les hacía caso pero comenzaron como a repetirse. Una combinación de colores como chirivitas, una forma flotante, la imagen entrevista durante una prueba médica… Mongoladas.

Y yo venga a pensar qué podía dibujar en el cuaderno dichoso.

Hasta que caí en que podía pintar esas imágenes bobas. Es más, esas imágenes venían precisamente a responder a la pregunta ¿qué puedo pintar con los colores Goethe?. Me quedé estupefacta.

Descubrí, con Esquirol (autor de La resistencia íntima), que hay contenidos en el día a día que no son mediaciones, que no están ahí para llegar a otra parte, sino que satisfacen por sí mismos. No me refiero exactamente a lo que señala Esquirol:  la comida, la bebida, el espectáculo… pero sí al dejarse llevar por la ocurrencia artística. Que hace que la misma sea camino (en el sentido direccional, de proceso, de dar un paso detrás de otro para rellenar el cuaderno hoja a hoja), pero también significado (sentido ya presente en el acto de respetarla, de plasmarla por las buenas).

He aquí un resultado porque creo que hay arte, en la ocurrenciahttp://fibroma.tumblr.com/

cuchillos
Sigue leyendo