Contemploductos caseros

mantelconmanzanas

A estas alturas, reconoce que eres una persona bastante racional y con poco karma. Quizá por eso te gusta hacer arte. Pero, más que la labor artística, te conecta con tu inconsciente el comisariado. Por ejemplo, cuando pensabas en una obra apropiada que traer a esta muestra peculiar _siete comisarios son muchos comisarios_ quisiste aportar algo conceptual, en cierto modo inexponible. Y te vinieron a la mente esas intervenciones que nunca te habías atrevido a hacer. Bordar en tu mantel favorito de tu madre unos horribles dibujos automáticos de esos que hacían tus desganados alumnos de instituto en los márgenes de las encuestas. Apilar cajas en capas de distintas formas, rectángulos sobre cuadrados y cuadrados sobre agujas, en recuerdo de aquel viejo almacén de maderas de tu abuelo. Y bordar el cuadrado negro de Malevich que es una idea que te ronda desde tu primera beca académica sobre Lo ridículo como forma para contenidos sublimes.

Pero sólo pudiste realizar estas piezas como artista porque las viste, relacionándose con las propuestas del resto de comisarios en esta exposición. Y el deseo inconsciente del comisario pudo con el temor de la artista.

Cuaderno fibroma

Este cuaderno fue realizado en París entre los años 2013 y 2015.

Sigue el siguiente plan. Un plan que me llevó, poco a poco, a comprender el concepto de ocurrencia. El proyecto tenía un componente técnico, material, hasta doméstico, que consistía en haber elegido una serie de 6 botecitos de guache con la paleta Goethe: Azul ultramar, azul prusia, verde esmeralda, ocre amarillo, amarillo limón, rojo bermellón y púrpura.

goethe

También había un cuaderno tamaño media cuartilla orientado en sentido horizontal.

Y luego estaba el componente artístico, trascendental, que se ocuparía de qué era lo que yo iba a pintar con esos botecitos en ese cuaderno.

Cuando me acostaba, casi todos los días, se me ocurría una imagen. Al principio no les hacía caso pero comenzaron como a repetirse. Una combinación de colores como chirivitas, una forma flotante, la imagen entrevista durante una prueba médica… Mongoladas.

Y yo venga a pensar qué podía dibujar en el cuaderno dichoso.

Hasta que caí en que podía pintar esas imágenes bobas. Es más, esas imágenes venían precisamente a responder a la pregunta ¿qué puedo pintar con los colores Goethe?. Me quedé estupefacta.

Descubrí, con Esquirol (autor de La resistencia íntima), que hay contenidos en el día a día que no son mediaciones, que no están ahí para llegar a otra parte, sino que satisfacen por sí mismos. No me refiero exactamente a lo que señala Esquirol:  la comida, la bebida, el espectáculo… pero sí al dejarse llevar por la ocurrencia artística. Que hace que la misma sea camino (en el sentido direccional, de proceso, de dar un paso detrás de otro para rellenar el cuaderno hoja a hoja), pero también significado (sentido ya presente en el acto de respetarla, de plasmarla por las buenas).

He aquí un resultado porque creo que hay arte, en la ocurrenciahttp://fibroma.tumblr.com/

cuchillos
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